Sotheby’s se sumó a la prolongada disputa sobre una pintura de Leonardo da Vinci que enfrenta al multimillonario ruso Dmitry Rybolovlev con un empresario suizo que opera los mayores centros de almacenamiento de arte del mundo.
La casa de subastas tomó medidas preventivas al solicitar a un juez federal una orden que la libere de toda responsabilidad en el caso de un problema en la venta privada de Salvator Mundi a Yves Bouvier, el presidente de Natural Le Coultre, que opera el puerto franco de Ginebra.
Un grupo de operadores de arte, entre cuyos integrantes se cuentan Warren Adelson, el presidente de Adelson Galleries, y los neoyorquinos Alexander Parish y Robert Simon, vendió la pintura en 2013 a una compañía que controla Bouvier por 80 millones de dólares, dijo Sotheby’s. Bouvier, por su parte, la vendió a Rybolovlev por 127. 5 millones de dólares.
El grupo de operadores amenaza ahora con demandar a Sotheby’s por la diferencia y sostiene que se lo estafó en la venta, dijo la casa de subastas en una presentación del lunes ante la corte federal de Manhattan. El mercado de arte sigue la batalla con atención. El multimillonario ruso acusó al magnate suizo de cobrarle entre $500 millones y mil millones de más en el transcurso de 10 años por obras de da Vinci, Mark Rothko y Pablo Picasso.