La Berlinale desplegará su alfombra roja entre el 5 y el 15 de febrero para Juliette Binoche, Nicole Kidman, Robert Pattinson y James Franco, en una edición con mucho acento hispano tanto entre los aspirantes al Oso como en el resto de sus secciones y hasta en el jurado.
La película Nobody Wants the Night, de la española Isabel Coixet, abrirá la lucha de los 19 aspirantes al Oso, entre los que se incluyen los chilenos Patricio Guzmán y Pablo Larraín, el guatemalteco Jayro Bustamante y nombres como Peter Greenaway, Terrence Malick, Werner Herzog y Benoit Jacquot.
Al filme de Coixet le corresponde inaugurar el festival y aportar el primer desembarco de estrellas, con Binoche al frente.
Terence Malick, Oso de Oro en 1999 con La delgada línea roja, traerá Knight of Cups, interpretado por Christian Bale; mientras que Herzog compite con Queen of the Desert, con Kidman, Franco y Pattinson.
Dieter Kosslick, director de la Berlinale, se aseguró así buenas dosis de estrellato internacional, en combinación con lo que el director de la Berlinale califica de “cine de impacto”, político y social.
En esa categoría destacó El botón de nácar, un documental dirigido por Guzmán, que traza vínculos entre el exterminio de etnias australes en la colonización. Su compatriota Larraín traza en El Club una historia de sacerdotes “perdidos” entre dilemas personales o judiciales.
Bustamante lleva a Guatemala por primera vez a competición con Ixcanul, que escarba en las raíces indígenas, uno de los ejes temáticos del ciclo “Native”, que recorrerá a través de 18 filmes toda América Latina.
Completa el círculo de producciones con componente latinoamericano Eisenstein in Guanajuato, rodado en México por Greenaway.

