Zúrich acoge desde esta semana la bienal de arte contemporáneo Manifesta, que este año abordará la influencia del trabajo en el individuo, con artistas como la mexicana Teresa Margolles y el catalán Carlos Congost.
Con motivo de este evento se ha invitado a 30 artistas plásticos a lanzar un diálogo con la profesión de su elección sobre dos temas: “¿Qué estaría dispuesto a hacer por dinero?” y “paralelamente ¿en qué me convierte el trabajo?”.
Entre las obras propuestas destacan las de la fotógrafa y videasta Teresa Margolles, que organizó un encuentro en torno a una partida de póquer entre dos trabajadoras sexuales transexuales, una de Zúrich y otra de Ciudad Juárez, México.
Zúrich fue elegida por su potencial artístico, sobre todo como cuna del movimiento Dadá, la corriente de vanguardia que este año cumple 100 años.
