La actriz Juliette Binoche abrirá mañana el desfile de estrellas de la Berlinale con Nobody Wants the Night, de la española Isabel Coixet, al que seguirán otros 18 aspirantes al Oso dirigidos, entre otros, por Peter Greenaway, Terrence Malick, Werner Herzog y los chilenos Patricio Guzmán y Pablo Larraín.
La diva francesa y su historia “de amor y aventuras”, en palabras del director del festival Dieter Kosslick, será la primera de las grandes presencias que se espera en la Berlinale, que contará con Nicole Kidman, Robert Pattinson, James Franco, Charlotte Rampling, Cate Blanchett, Natalie Portman y Christian Bale.
La Berlinale llega a su 65 edición dispuesta a reeditar su vocación de festival en que conviven espectáculo y cine de alto voltaje, así como grandes nombres y debutantes.
Guatemala hace su debut con Ixcanul, de Jayro Bustamante, filme de corte indígena.
Chile corrobora su buen momento cinematográfico y compite por partida doble a través de El Club, el filme de Larraín, centrado en sacerdotes “perdidos” entre dilemas personales o judiciales y protagonizado por Roberto Farías, Antonia Zegers y Alfredo Castro.
Greenaway aportará al festival otro filme con componente latinoamericano, a través de Eisenstein in Guanajuato y la recreación del rodaje de ¡Que viva México! que el legendario maestro del cine soviético nunca llegó a completar.
El jurado está presidido por el director estadounidense Darren Aronofsky y formado, entre otros, por la actriz francesa Audrey Tautou, la cineasta peruana Claudia Llosa -Oso de Oro en 2009 con La teta asustada-, y el actor alemán Daniel Brühl.
Las películas a concurso son 19, pero en la Berlinale se verán cerca de 400 en sus distintas secciones.

