El novelista estadounidense Dan Brown, que se encuentra en la República Checa para asistir a una lectura escenificada de su obra Inferno y en busca de inspiración para su nueva novela, ha desvelado uno de sus puntos débiles: el vértigo.
Brown tuvo que superar sus reparos a la altura para contemplar la majestuosa vista de Praga desde la torre astronómica del Klementinum, informó recientemente la emisora pública Radiozurnal.
“Fue muy audaz y lo superó, a pesar del vértigo, que quedó en nada frente a la belleza que pudo contemplar. Su esposa y su agente literario estaban también obnubilados”, declaró a ese medio la directora de comunicación de la Biblioteca Nacional, Irena Manaková.
El escritor asistió, ayer, miércoles, a la Laterna Mágika a la adaptación checa de su novela Inferno.
