Raquel Gisel
Cuando se trata de amor,
vale intentarlo todo.
Vale todo, hacer a un lado el orgullo y extender la mano si la otra mitad de tu corazón se ahoga.
Vale todo, restar un poco de sueño para conocerse más.
Vale todo, incluir en el presupuesto aquellos detalles que rejuvenecen las emociones; siempre oportunos para enamorar.
Vale todo, interrumpir el afán para juntos aprovecharse de la soledad.
Vale todo, innovar, descubrir, conquistar y renovar,
a quien ya demostró que te ama.
Vale todo, por no perder todo y quedar sin nada.
Porque en el amor las condiciones las aplicamos nosotros.
Metafísico o sublime,
rutinero o novedoso, sin intención de encasillar el ideal del amor... buscando siempre el bien por alguien que para ti...
Vale todo.
