¿Una capa de pintura sobre las calles contra el calentamiento global? La tecnología está siendo sometida a prueba en Los Ángeles.
Esta ciudad, donde las temperaturas pueden superar los 40°C en verano, es una de las primeras megalópolis del mundo en probar este cool pavement o “pavimento fresco”, pintando algunas calles con un revestimiento especial de color blanco grisáceo.
El pavimento de asfalto negro común absorbe entre 80% y 95% de la luz solar; el revestimiento claro la refleja, lo que baja la temperatura del suelo de manera significativa, según los partidarios de esta tecnología.
George Ban-Weiss, profesor adjunto de ingeniería civil y ambiental de la Universidad del Sur de California, considera que el cool pavement “es una de las estrategias, como también los techos refractarios o la siembra de árboles, que las ciudades pueden aplicar para reducir las temperaturas urbanas”.