Un premio al país con aportes positivos durante las negociaciones en torno al cambio climático brinda un aire de optimismo a la entrega de los premios “Fósil del día”.
El año pasado, Chile resultó electo como el “Rayo de solidaridad” durante la décima novena versión de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el cambio climático (COP), efectuada en Varsovia, Polonia.
De acuerdo con la Red de Acción Climática (CAN, por sus siglas en inglés), este reconocimiento se le otorga a los países que contribuyen con acciones o políticas alentadoras durante los últimos días de las negociaciones.
El reconocimiento al país suramericano resultó, según publica CAN en su sitio web (Climatenetwork.org), por su participación dentro de la Asociación Independiente de Latinoamérica y el Caribe (AILAC).
Este último es un bloque compuesto de seis países: Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Perú y Panamá, que tienen el objetivo de generar aportes en las negociaciones multilaterales durante las sesiones COP.
La sociedad fue constituida durante la COP 18 realizada en 2012 en Doha, Catar, y apunta a convertirse en un modelo de desarrollo sustentable para la región, de acuerdo con publicaciones recientes de la prensa peruana.
La entrega de “Rayos de solidaridad” también tomó en cuenta al pueblo polaco por su interés en aplicar fuentes de energía renovables, lo mismo que Filipinas, por el llamado a tomar acciones para evitar situaciones climáticas como el tifón ´Haiyan´, que les costó daños catastróficos y más de 5 mil decesos en 2013, y por las acciones realizadas por parte de la sociedad civil en contra de la industria de combustibles fósiles, informó la edición de noviembre de 2013 de ECO, un boletín mensual que circula la CAN.
Durante un taller internacional para periodistas, organizado en Lima el pasado octubre por el Ministerio de Ambiente peruano y las Naciones Unidas, el ministro de ambiente de ese país, Manuel Pulgar-Vidal, planteó la necesidad de fortalecer los esfuerzos de adaptación de los países en desarrollo.
América Latina y el Caribe ya comienzan a ver algunas secuelas de cambio climático: el Amazonas, por ejemplo, está perdiendo su cualidad como regulador de los sistemas climáticos, informa el sitio Conexión COP, mientras que el Banco Mundial advierte sobre la evidente vulnerabilidad de la región ante este fenómeno.
Para la región, los aportes que pueda lograr la AILAC destacan como un posible “puente” entre los países en desarrollo y las grandes potencias para lograr cambios positivos, que en palabras de Pulgar-Vidal, a largo plazo coadyuven a descender las secuelas del calentamiento y reviertan el escepticismo aún persistente en torno al cambio climático.
