Las autoridades de Nueva Delhi probaron una especie de vaporizador gigante en un intento por mostrar su determinación a luchar contra los peligrosos niveles de polución atmosférica en la capital india.
Esta megápolis de 20 millones de habitantes es una de las más contaminadas del mundo, con concentraciones de partículas en suspensión a menudo superiores a las de Pekín. El gobierno local, que en el pasado ya tomó iniciativas desconcertantes contra la polución, desplegó un “cañón antiesmog” para hacer una prueba.
El artefacto proyecta 100 litros de agua por minuto en un radio de 150 metros.