Con cáscaras de tunas y piñas, que ahora se desperdician, científicos peruanos comenzarán a elaborar cajas y otros envases biodegradables como alternativa al plástico, anunció una funcionaria.
Estas cajas y botellas biodegradables servirán de abono natural para cultivos una vez que sean descartadas, según el plan de la filial regional de Moquegua del estatal Centro de Innovación Productiva y Transferencia Tecnológica Agroindustrial (CITE).
“El objetivo es hacer vasos, platos, cajas y envases de licor biodegradables, teniendo como elementos naturales las cáscaras de la tuna y las coronas de la piña, que son una alternativa al plástico”, dijo a la AFP la directora de CITE de Moquegua, Daphne Castro.
“La meta del proyecto final es que una vez utilizado el empaque se mezcle con tierra y agua de riego y sin ningún tratamiento se transforme en abono natural para las plantas”, señaló.
Los investigadores del CITE han estudiado las propiedades de las cáscaras de la tuna y encontraron que tenían alto contenido de celulosa. Al mezclarlas con las fibras duras de la corona (la parte superior con hojas) de la piña, le da más solidez a los envases.
La producción de los envases biodegradables comenzará a fines de este año.
En Perú se producen anualmente más de 450 mil toneladas de piñas y 88 mil toneladas de tunas, generando residuos de cáscaras de 15% y 35%, respectivamente, según el CITE.
En Moquegua no se producen piñas, pero llegan desde otras regiones peruanas y su masivo consumo genera gran cantidad de basura, que ahora será usada para hacer cajas y botellas.
