Los escotes de Marilyn Monroe, Sophia Loren, Ava Gardner y otras divas del cine fueron la principal fijación de la censura de la dictadura franquista española en su cruzada contra el erotismo, tal y como recoge el libro La censura franquista en el cartel de cine que acaba de publicarse en España.
Nada que pudiera alterar la moral y el orden establecidos Âideas políticas, religión, pero sobre todo sexo escapaba al control de los censores, que devolvían los carteles a los artistas para retocarlos una y otra vez, según explica el autor y coleccionista Bienvenido Llopis en una entrevista con Efe.
Así, la palabra de honor de Rita Hayworth en una imagen promocional de Gilda le aparecen mangas por arte de magia; las más sensuales de las chicas Bond de From Russia with Love desaparecen del cartel, y Sara Montiel se queda abrazando el vacío en La mujer perdida al borrarse el cuerpo de Giancarlo del Duca.
La abertura del vestido de Anita Ekberg en La Dolce Vita fue considerada demasiado atrevida y aparece disimulada en unos programas de mano que nunca llegaron a distribuirse, ya que la censura optó directamente por prohibir la película.
Y algo parecido sucedió con Once Upon a Time, de Cary Grant, cuyos programas de mano se destruyeron porque el título que la distribuidora dio en España, El eterno pretendiente, fue considerado inadmisible para los censores.
La idea de recopilar este material se le ocurrió a Llopis hace 28 años. Entonces tenía un puesto de venta en el principal mercadillo callejero de Madrid, el Rastro.
Asimismo, además de carteles y programas, el libro incluye recortes de prensa, postales o cromos.
