Mientras que para los humanos la Navidad es un período exquisito para el paladar, para los perros es una época de mayor riesgo de intoxicación con chocolate.
Con decoraciones comestibles, calendarios de adviento cargados de dulces y cajas de regalos en abundancia, el chocolate se vuelve “más accesible”, por lo que los dueños de perros deben estar más atentos, señaló un equipo de investigadores de la Universidad de Liverpool.
Para el mejor amigo de los humanos, el elemento tóxico en el chocolate es la teobromina, una substancia amarga presente en los granos de cacao que, según el fabricante de alimentos para mascotas Hills, los humanos digieren fácilmente, pero los perros lo procesan mucho más lentamente, “lo que hace que acumulen niveles tóxicos en su sistema”.
Puede causar vómito, diarrea, palpitaciones, convulsiones, latidos cardíacos irregulares y, en los casos más graves, hemorragias internas y ataques cardíacos. Es responsable de una cuarta parte de todos los casos de intoxicación canina aguda.