La circuncisión, una intervención quirúrgica que remueve el prepucio que cubre el glande para dejarlo permanentemente al descubierto, juega un rol importante para frenar el contagio de infecciones de transmisión sexual, así como el virus de inmunodeficiencia humana (VIH).
Este fue un mensaje que hizo eco en diversas ponencias expuestas en la XIX Conferencia Internacional del Sida, que terminó ayer en Washington, D.C.
La Organización Mundial de la Salud estima que en la actualidad hay 665 millones de varones circuncidados, los cuales representan el 30% de la población masculina mundial.
A la fecha, hay pruebas convincentes que sustentan la recomendación de que la circuncisión es útil para disminuir las nuevas infecciones de VIH en hombres heterosexuales.
Así lo sugieren la Organización Mundial de la Salud (OMS) y Onusida, desde marzo de 2007.
Esta intervención quirúrgica, según la OMS, podría evitar 5.7 millones de nuevos casos y 3 millones de muertes por sida en 20 años.

