Atrás quedan las filas de automóviles, los semáforos, las bocinas y los edificios altos de una ciudad para dar paso a los árboles, la tranquilidad y a la organización de otra, la Ciudad del Saber.
Todas las semanas hay dos o tres eventos culturales en el campus, ya sea organizados por Fundación Ciudad del Saber, por alguna institución que tiene sede en ese lugar o por promotores externos que alquilan el Ateneo, comenta Eduardo Walo Araújo, gerente de asuntos culturales de la fundación.
Hace cuatro años, Fundación Ciudad del Saber decidió incluir el aspecto cultural entre sus prioridades institucionales y, mediante una estrategia cultural, ha obtenido como resultado un auge de actividades, muchas de ellas gratuitas.
En el marco de ese proceso, nació el Ateneo en 2010, que “había sido la sala de cine del fuerte Clayton, un edificio construido en 1935, dotándolo de tecnología audiovisual de vanguardia para convertirlo en el epicentro de las actividades culturales en la Ciudad del Saber”, comenta Araújo.
Así, esta sala ha sido un resonador de música clásica, con los conciertos organizados por la Asociación Nacional de Conciertos, hasta de música popular con la presentación de exintegrantes de Pink Floyd y de canción de autor, en el caso de la actuación de Jorge Drexler.
El Ateneo también recibió el primer Festival de Percusión y cinco conciertos del Panamá Jazz Festival. La lista de actividades continúa.

