En un escondido hangar en el centro de Florencia, dos entusiastas se aprestan a dejar como nuevas unas viejas Combis Volkswagen, la mayoría de ellas procedentes de Brasil.
Algunos de estos vehículos tienen más de 50 años pero, después de ser desmontados, reparados y a veces adaptados a las tendencias actuales, pueden resistir otro medio siglo, asegura Giacomo Nucci, mecánico y especialista en renovar estos minibuses, dándoles un toque vintage.
“Con un buen mantenimiento, estas Combis son indestructibles, aunque tengamos que rehacer una buena parte de la mecánica, manteniendo los motores de origen”, explica junto a un Pulmino que parece recién salido de la fábrica, aunque ya tenga unos cuantos años.
Ya hace siete años que Nucci se dedica a “operar” estas viejas máquinas, eternos símbolos de libertad, para coleccionistas, y también para empresas publicitarias.
Empresas de moda “nos piden Combis a medida”, para fotos o catálogos, explica el mecánico.
