Al régimen comunista norcoreano no le hace ninguna gracia la nueva comedia estadounidense sobre su líder, Kim Jong-Un y denuncia como “acto de terrorismo” y promete “represalias despiadadas”.
En The Interview, Seth Rogen y James Franco dan vida a dos periodistas de televisión encargados por la CIA de asesinar a Kim, interpretado por el actor americano-coreano Randall Park, tras haber conseguido una entrevista con él en Pyongyang. La película se rodó en Canadá y llega a los cines el 14 de octubre en Estados Unidos.
En un comunicado emitido el miércoles por la agencia oficial KCNA, un portavoz de la diplomacia norcoreana calificó a los cineastas de “gánsters” y reclamó su censura. “La realización y la difusión de una película que escenifica un atentado contra nuestro líder (...) supone un acto de terrorismo y un acto de guerra absolutamente intolerable”, dijo.