La gastronomía china es tan heterogénea que en 2012 la Guía Michelin dedicó una edición exclusiva a esta culinaria.
Cerca de 50 tipos de cocina resaltan en la publicación que se centró en las regiones de Hong Kong y Macao para sus pesquisas.
La influencia china también tiene un fuerte arraigo en Panamá, donde es posible encontrar decenas de restaurantes y establecimientos culinarios.
No es novedad entonces que algunas festividades, como el Año Nuevo chino, también hayan calado profundo entre los festejos nacionales.
El año de la cabra de madera, que se inicia mañana, se celebrará a partir del mediodía de hoy en el centro de convenciones Atlapa.
Danzas, acrobacias y un complejo acto cultural, organizado por la Asociación China Guangdong de Panamá, servirán de coyuntura para iniciar el año lunar 4713.
Las familias más tradicionales, empero, buscarán reunirse esta noche en sus respectivos hogares para festejar con el estómago lleno.
Jenny Loo, administradora del restaurante Sunly, explica que el Año Nuevo chino es una de las festividades más importantes.
Tan relevante como lo es el 1 de enero para los panameños, explica Loo, el 19 de febrero de 2015 representa una fecha de renovación.
La cena de reunión o twan yuan fan se presume como un banquete suntuoso, de viandas variadas y sabores mordaces.
Aunque no se trata de grandes especialidades, según Loo, sí figuran como bandejas de buenos deseos, preparados por tradición, por la matriarca de la familia.
El cerdo, el pescado y el pollo descuellan en la sobremesa, que rompe con la austeridad como una forma de llamar a la fortuna durante el año.
Li Yun Shu, jefe de cocina en el restaurante Sunly, menciona algunas viandas como el fat choi entre uno de los platos más complejos.
Cerca de hora y media de cocción toma preparar el manjar hecho con codillo acompañado de hongos, hojas de mostaza y algas.
“Plata y mucho negocio figuran como atributos de este preparado”, añade Loo.
La suerte viene con el nian nian you yu o pescado, lo mismo que con el cha chi kai o pollo asado, salpicadito con algunos trocitos o migas de ajo.
Igualmente, otros platillos como el pato, en sus distintas presentaciones, acostumbran protagonizar el festín familiar, hilvanados entre sí con acompañamientos básicos como el arroz, por ejemplo.
“Tratamos de ofrecer platos diversos: desde mariscos hasta reses”, continúa Loo.
Los postres también forman parte de la gastronomía china, aunque conocidos por los occidentales en menor escala.
Según Jenny Loo, en casa acostumbran preparar tong yun o bolitas de harina de arroz rellenas de maní y azúcar morena.
Se presentan en un tazón flotando en agua con azúcar. “Su sabor es dulce”, detalla la administradora, quien agrega que este platillo apela a la unión familiar.
La cena de Año Nuevo se prepara desde temprano por la mañana, aunque platos como el pollo, por ejemplo, se hacen desde el día anterior “para asegurar su sazón”, explican ambos expertos.
Para beber, el vino y otros licores chinos complementan la comida y sirven para brindar por el porvenir de la familia y el comienzo de un nuevo año lunar.






