Según los patrones habituales de Hollywood, Crazy Rich Asians es una comedia romántica modesta, su señal de éxito podría ser si contribuye a abrir la puerta a más películas de su tipo.
Hollywood no produce un film como este –con un reparto en su mayoría asiático- desde hace 25 años. Como El club de la buena estrella de 1993, Crazy Rich Asians se basa en un libro exitoso y muchos verán la película como una prueba del atractivo más amplio que tiene un filme estadounidense con temas asiáticos.
“Muchos tenemos la esperanza de que sea el amanecer de una nueva era”, dijo Janet Yang, una productora ejecutiva de El club de la buena estrella. “El deseo de reclamar por fin una parte de la industria aflora desde hace un tiempo”.
Crazy Rich Asians constituye el esfuerzo más reciente de Hollywood por diversificar su caudal de talento, tanto delante como detrás de cámaras. Pantera Negra de Walt Disney Co. batió récords de taquilla este año y contribuyó a demostrar el atractivo mundial de las películas con temas y repartos negros. “Fue muy importante para nosotros que fuera reconocida en la comunidad asiático-estadounidense: este es su momento”, declaró Terra Potts, ejecutiva de Warner Bros. que se ocupa del marketing multicultural.
Crazy Rich Asians ofrece la oportunidad a los asiático-estadounidenses de verse en la gran pantalla.
