El Gobierno británico creará un registro nacional de implantaciones de prótesis mamarias para evitar que el escándalo de la empresa francesa PIP, que comercializó implantes defectuosos, se produzca nuevamente.
“Todo tipo de regulación ha sido inexistente en la industria estética desde hace demasiado tiempo, y hay demasiadas historias de mujeres a las que empresas o doctores deshonestos les arruinaron la vida”, declaró el secretario de Estado a la Salud, Dan Poulter.
En este registro, que entrará en vigor en un mes, los implantes mamarios serán inscritos en un repertorio, al igual que lo son ya las prótesis de caderas o de rodilla.
Se calcula que más de 50 mil mujeres en Reino Unido y 300 mil en el mundo, muchas de ellas latinoamericanas, son portadoras de los implantes fraudulentos PIP.
A principios de diciembre, la justicia francesa condenó a Jean-Claude Mas, fundador de la empresa PIP, a cuatro años de cárcel.