VENTAS

Cultura y psicología en regreso del casete

Es posible explicar el reciente auge en las ventas de vinilos en términos que tienen sentido para un audiófilo: un disco en vinilo tendrá más matices que la música digital. Sin embargo, las ventas crecientes de casetes de audio no se prestan al mismo tipo de explicación técnica: están más relacionadas con la cultura y la psicología que con el sonido.

El siseante casete nunca fue la primera opción de los amantes de la música. La única razón por la que esas cosas fueron populares durante la infancia o adolescencia de muchos en las décadas de 1970 y 1980 es su portabilidad: podían reproducirse en una grabadora, en un carro, en un Walkman. El CD los mató con menos piedad que a los vinilos: simplemente ya no había necesidad de sacrificar tanto la calidad del sonido.

Y aún así, el casete ha regresado. En el Reino Unido, las ventas subieron 112% al año en el primer semestre de 2019, incluso si eso significa que solo se vendieron 36 mil casetes. Las ventas en EU también están subiendo.

Hay incluso comentarios positivos sobre el sonido del casete, como esta publicación en Medium de Aubrey Norwood: “El sonido de la cinta es cálido. Saturado. Muestra un grado de imperfección y crea un flujo del famoso siseo con el que el formato se siente desnudamente honesto”.

También hay algo en la resurrección del casete que recuerda su radicalismo cultural de 1980: las cintas eran baratas, y las personas las usaban para copiar y compartir música costosa.

Edición Impresa

ENVÍOS POR EMAIL