Se quieren bailarines, pero también con un relato personal que contar. Son dos requisitos fundamentales para el proyecto “Raíz, una historia en común”, un show de danza masivo que incluye a personas de todas las edades. Primero se les entrena con guía de maestros del movimiento corporal y luego se exponen los resultados en una presentación final.
Es la segunda fase de “Raíz”, que ya tuvo su primera versión en 2017, desenlazando un performance multitudinario el Día Internacional de la Danza.
La bailarina Omaris Mariñas, de la Fundación Red de Arte Libre -responsable de esta iniciativa-, anuncia que el programa 2018 tendrá ocho presentaciones finales que van de enero a mayo.
El período de inscripciones está abierto por medio del correo reddeartelibreorg@gmail.com. Se puede anotar a niños desde los 4 años. Para los adultos no hay restricciones de edad, pero sí hay mucha ansias por recibir a los del rango de 60 y 70 años. “La intención es investigar la capacidad de movimiento en estas fisonomías”, dice Mariñas.
No es necesario tener una carrera o experiencia como bailarines, pero sí demostrar destrezas que un jurado calificará en las audiciones, previstas para el 7 y 14 de enero en la Escuela Municipal de Bellas Artes, en el edificio Hatillo, de 12:00 mediodía a 5:00 p.m.
Si bien la coreografía basada en las historias agrupa a personas de distintas edades, se dividen por grupos para los ensayos y luego se unifican, mediante una curaduría, para dar por resultado el espectáculo.
