Con el documental Rompiendo las olas, Annie Canavaggio quería entrar en lo más profundo de sus personajes, verdaderos guerreros de las olas con sus tablas de surf en la popular playa de Santa Catalina, ubicada en el Pacífico panameño.
Le atraen las historias de David vs Goliat. “Quiero que David gane, en cierta forma vi en los surfistas de Santa Catalina a este personaje bíblico eternamente luchando contra el gigante. Me gusta explorar quién es ese Goliath: ¿la sociedad?, ¿la pobreza?, ¿el entorno?, ¿uno mismo?”.
No soporta la idea de tener “un destino trazado de no poder crearse constantemente, reinventarse sin importar origen, condición social u económica. Quiero creer que todo es posible y que somos el resultado de nuestras propias acciones y que tenemos la vida que queremos y que pensamos que nos merecemos”.
“Lo que me hizo moverme a hacer el documental fue el hecho que una vez hubo que elegir el equipo nacional de Panamá de Surf y Oli, Deivis y Cholito (sus personajes) me pidieron les patrocinara un viaje a playa Venao. Ese fin de semana, se elegiría a cuatro panameños que conformarían el equipo de Panamá. Cuál fue mi sorpresa cuando eligieron a los tres y a Gary Saavedra”, recuerda.
Entonces se preguntó: “¿Por qué este lugar es cuna de tan buenos surfistas? ¿Por qué la economía no les alcanza para vivir cómodamente? ¿Por qué no se escucha tanto de ellos en el país fuera del círculo de surf?”. Su documental quiere brindar las respuestas.
Confió en sus fuentes y “me abrí yo misma a que me conozcan. Me arriesgué a cruzar la fina línea entre director y protagonistas. Compartí mucho con ellos y sus familias y la comunidad de Santa Catalina”.
Este es un documental psico-social. “Siempre tuve eso en mente. Lo que pasa es que yo en realidad siempre quise ser psicóloga, socióloga o periodista”.
