La diabetes es una epidemia global en aumento. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en el planeta hay más de 347 millones de personas que la padecen.
De este total, unos 24 millones de enfermos pertenecen a la región de América Latina.
En tanto, el Atlas de la Federación Internacional de la Diabetes calcula que para 2035 la cifra global ascenderá a 592 millones.
Este mal va en aumento de la mano de la obesidad y el sobrepeso, a pesar de los tratamientos médicos que existen para controlarlo, coincidieron expertos de diferentes países en la Septuagésima Cuarta Sesión Científica de la Asociación Americana de Diabetes (ADA), en San Francisco, Estados Unidos.
Especialistas de Brasil, Estados Unidos, México y Argentina pidieron a la población prestar más atención a síntomas como sed inusual, constante necesidad de orinar, hambre extrema y la pérdida inusual de peso, pues podrían ser una señal de que tiene diabetes tipo 1, que se caracteriza porque el cuerpo no produce insulina, una hormona que convierte el azúcar y otros alimentos en la energía necesaria para la vida diaria.
Mientras que la diabetes tipo 2, en la mayoría de los casos, no presenta síntomas tan claros, aunque se podrían llegar a percibir a través de infecciones frecuentes, visión borrosa y hormigueo en las manos o los pies.
En este tipo de diabetes, el cuerpo no usa la insulina adecuadamente.
Juan Rosas Guzmán, expresidente de la Sociedad Latinoamericana de Diabetes, hizo un llamado a que a partir de los 18 años y los menores de esta edad que tengan factores de riesgo como la obesidad, se practiquen un examen de azúcar cada año.
COMPLICACIONES Y TRATAMIENTO
La diabetes mal controlada puede acarrear complicaciones como afectar la vista, la función de los riñones y el sistema nervioso, así como infartos cardíacos, señaló Steven Davis, profesor e investigador del Departamento de Medicina de la Universidad de Meryland, Estados Unidos.
Además, resaltó que más de la mitad de las personas con diabetes no la controlan de forma adecuada.
En este renglón del control, es oportuno precisar sobre los tratamientos que existen para la diabetes tipo 1 y 2.
En Panamá, en el caso de la diabetes tipo 1, se cuenta con las insulinas de acción ultrarrápida, regular, intermedia y prolongada en presentaciones de viales, cartuchos y plumas.
Son subcutáneas y se aplican principalmente en los brazos, abdomen, muslos y glúteos, informa Manuel Cigarruista, endocrinólogo panameño, quien también participó en la Septuagésima Cuarta Sesión Científica de la ADA.
Mientras que en la diabetes tipo 2, inicialmente el tratamiento se recomienda con un plan de alimentación, un estilo de vida saludable y realizar ejercicios durante un mínimo de 30 minutos, 5 veces por semana, dice.
Se puede agregar un medicamento como la metformina y luego se evalúa al paciente; si no hay respuesta se puede agregar un segundo o tercer medicamento de acuerdo con su evolución.
En algunos casos, se utiliza insulina en combinación con medicamentos orales o se puede usar sola, dice.
Por lo general, la Caja de Seguro Social casi siempre cuenta con las insulinas, y cuando no hay se logra corregir rápidamente, señala Cigarruista.
El problema puede aparecer con las jeringuillas para su aplicación, ya que ocasionalmente faltan y muchos pacientes no se aplican ellos mismos las insulinas, comenta.
SOMBRA DE UNA ENFERMEDAD
10%
Aproximadamente de los panameños tiene diabetes.
24%
De personas con diabetes en América Latina no se le diagnostica.
80%
Del total de afectados vive en países de ingresos medios y bajos.
90%
De las personas con diabetes presenta la tipo 2.
Cuando en una familia se le diagnostica diabetes a uno de sus miembros, esta enfrenta una situación traumática, opina Carmen Maza, endocrinóloga pediatra de Argentina. De hecho, dice, hay que reprogramar la vida de la familia para que esté preparada para el inicio de la diabetes.
Muchos pacientes diabéticos no reconocen que la tienen y esa negación debe romperse, pues así estarían dando el primer paso para un buen control, resalta Juan Rosas, endocrinólogo mexicano en una conferencia, organizada por la farmacéutica Sanofi en la Septuagésima Cuarta Sesión Científica de la ADA.
FANNY D. ARIAS CH.
