Hubo una vez un actor, Nicolas Cage, que protagonizó largometrajes meritorios como Moonstruck, Face/Off y Adaptation.
Poco queda de quien ganó el premio Oscar por la magistral Leaving Las Vegas.
La prueba es que el sitio web rottentomatoes.com seleccionó una de las cuatro películas en las que participó Cage el año pasado como la peor de 2014.
Se trata de Left Behind, que los críticos de cine de Estados Unidos, cuyas calificaciones recopila rottentomatoes.com, le ofrecieron un demoledor 2% de su aprobación (de un total de 100).
Este thriller de ciencia ficción, sobre un suceso que llevó a la misteriosa desaparición de millones de seres humanos, llevó a la crítica Elizabeth Weitzman, del periódico New York Daily News, a preguntarse: “¿Qué ha ido tan horriblemente mal en la carrera de Cage que se ve obligado a aceptar cualquier salario que le ofrecen como le pasó con Left Behind?”
Michael O’Sullivan, del diario The Washington Post, resaltó que Left Behind “toma el fin del mundo y lo convierte, no en una pesadilla, sino en una larga siesta”.
Este título del director Vic Armstrong (su segunda cinta firmada tras la espantosa Fuga mortal de 1993) no está sola en este recuento de lo más lamentable hecho en Hollywood.
Hay una cinta que estuvo cerca de quitarle la poco grata corona a Left Behind.
Se trata de I, Frankestein, de Stuart Beattle, sobre el famoso monstruo creado por el doctor Frankestein y que recibió el 3% de los aplausos de los críticos.
Andrew Barker, de la revista Variety, en pocas palabras destrozó el regreso a la pantalla grande de un personaje hijo de la literatura de terror gótico y que fue encarnado en esta ocasión por el actor Aaron Eckhart: “I, Frankestein es absolutamente estúpida, apática, sin chispa y sin sentido”.
Mientras que su colega Frank Scheck, del The Hollywood Reporter, resaltó que el “director y guionista Stuart Beattie emplea un enfoque gótico y totalmente sin sentido del humor al material, que hace que uno añore los toques satíricos del realizador James Whale, por no hablar de los del comediante Mel Brooks”.
Con estas dos cintas se dio un cierto acuerdo entre críticos y audiencia.
Left Behind solo hizo en la taquilla mundial 19.6 millones de dólares (su presupuesto de realización y promoción superó los 20 millones de dólares), y I, Frankenstein recaudó 71.1 millones de dólares y su costo final fue de 70 millones de dólares.
Hay otras creaciones que fueron machacadas por los conocedores del séptimo arte.








