Son exploradores, asistentes, guías, juguetes y compañeros. Militares y educadores. Brazos fuertes y precisos en fábricas y salas de cirugía. Atienden al público, vigilan, bailan, cuidan, juegan fútbol y ajedrez. Parecen insectos, animales y humanos. Los robots están en todos lados y cada vez tienen más aplicaciones. Pero, ¿cuál es el panorama latinoamericano en robótica? ¿Cuáles son las fortalezas y debilidades de cada país?
Estas son algunas de las preguntas que se pretenden resolver en la Iª Conferencia Latinoamericana de Automatización y Robótica (LACAR 2017) que se realizará en la Universidad Tecnológica de Panamá (UTP), del 8 al 10 de febrero. Se espera que participe alrededor de un centenar de estudiantes locales y 30 invitados extranjeros, de países como México, Estados Unidos (EU), El Salvador, Colombia, Venezuela y España.
Entre los expositores estará el Dr. Raj Dasgupta, director del Laboratorio de Robótica de la Universidad de Nebraska en Omaha, EU, con el tema: “Algoritmos inteligentes para el movimiento y planificación de tareas en equipos multirrobots”, y el Dr. Héctor Montes, del Centro de Automática y Robótica (CAR) de Madrid, España, que hablará sobre “Robótica aplicada a la agricultura de precisión”.
Como explica el Dr. Ignacio Chang, de la facultad de Ingeniería Eléctrica de la UTP y presidente del comité organizador, se hará un “diagnóstico” que permitirá identificar grupos de investigación en diferentes temas, y nichos de oportunidades para el desarrollo de tecnología propia en la región. Este diagnóstico se publicará en un libro.
“Tenemos que fortalecer la investigación. Queremos motivar a la gente para que empiece a trabajar cuando vea lo que se está haciendo en otros países. Si no podemos competir con grandes mercados o con universidades que desarrollan alta tecnología, tal vez podamos dedicarnos a la robótica educativa, o a las aplicaciones en agricultura. Vamos a buscar dónde encajamos mejor para tener el impacto que necesitamos”.
La conferencia, que es respaldada por la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Senacyt), contempla algunas mesas de trabajo donde se hablará, por ejemplo, de cómo hacer investigación en robótica a bajo costo, y de la robótica aplicada a la gestión de riesgo al desastre.
“La idea es que podamos reducir los costos para tener modelos y estudios similares a los de otros países más avanzados. Y que los jóvenes puedan hacer cosas interesantes para beneficio de la sociedad en casos de incendio , derrumbes, etc.”, indica Chang.
También habrá minicursos sobre fundamentos de robótica, el uso de drones en la investigación, construcción de una impresora 3D, y visión computarizada en robots.
En los últimos años, la robótica ha llamado la atención de más niños y jóvenes en Panamá. Se dictan cursos, hay clubes y competencias. La Senacyt organiza desde hace tres años el torneo “RoboCupJunior”. En la Universidad de Panamá hay estudiantes e investigadores que trabajan con robots. En la UTP, en las facultades de Ingeniería Mecánica, Eléctrica y la de Sistemas Computacionales hay algunos cursos de robótica. Existen, además, grupos de investigación en la UTP de Panamá y en los centros regionales de Veraguas y Chiriquí.
No obstante, hay tareas pendientes para que la robótica criolla despegue y sea un vehículo para el desarrollo del país. Uno de los mayores obstáculos es la disponibilidad de recursos. Además, hay docentes con conocimientos de robótica, pero debido a que tienen múltiples tareas no pueden dedicar más tiempo a la investigación, explica el Dr. Chang.
“Por eso necesitamos grupos de jóvenes que se interesen para que podamos delegar tareas en ellos. En Panamá la industria no es tan grande como para llenarla de robots, pero nuestra gente debe tener las habilidades necesarias para presentar propuestas coherentes y que ofrezca soluciones. Proyectos que aterricen, que tengan una utilidad para las personas y la comunidad”.
Añade que en la Facultad de Ingeniería Eléctrica se ha trabajado en la parte de controles y robótica educativa con Lego, se hacen entrenamientos en escuelas secundarias, como introducción a la robótica.
En el centro regional de Chiriquí presentaron un proyecto para enseñar matemáticas a partir de la robótica.
La Facultad de Ingeniería Mecánica está más enfocada en brazos manipuladores y drones, y la de Sistemas en el software y robótica educativa. Pero, señala Chang, aunque han colaborado antes, no hay algo que integre a las tres facultades en el tema de robótica. Precisamente, la colaboración —local y regional—, es otro propósito que persigue el evento de la próxima semana. Para mayor información, puede consultar el sitio oficial: http://www.lacar2017.com.





