Como un rapaz surcan los cielos y penetran zonas inaccesibles. Graban videos, toman fotos y recopilan información valiosa, ya no solo con fines militares, sino también para la ciencia, la industria, la agricultura, el entretenimiento y hasta para la seguridad. En los últimos años, potenciados por los avances en las cámaras para actividades extremas y la resolución de imágenes, y por el auge de los teléfonos inteligentes, los drones han alzado el vuelo en las tendencias tecnológicas, pese a los temas que aún quedan pendientes en materia de legislación y seguridad.
La feria de tecnología de consumo CES, celebrada esta semana, dedicó un espacio en el edificio sur del Centro de Convenciones de Las Vegas a los sistemas no tripulados, donde varias compañías exhibían diferentes modelos, desde los mini de Zano para fotografía aérea y hacerse selfis, hasta los más avanzados, que incorporan cámaras profesionales para funciones más complejas. El público observaba con interés las demostraciones de vuelo en jaulas con mallas.
De acuerdo con la Asociación de Consumidores de Artículos Electrónicos (CEA), organizadora del CES, el mercado global de consumo de drones alcanzará 130 millones de dólares en ganancias este año, 55% más que lo registrado en 2014. Se espera que los ingresos por la venta de drones alcancen hasta mil millones de dólares en cinco años.
La francesa Parrot ha añadido a su línea el Bebop, que filma videos de alta definición y se puede operar con una tableta o smartphone. El eBee es usado para elaborar mapas y el eBee Ag está orientado al uso agrícola.
En tanto, el Skyway, de Ehang Inc., puede filmar vistas para entretenimiento, películas, televisión, eventos y sirve además para monitorear áreas protegidas, prevenir incendios forestales y la cacería ilegal, y para la aplicación de fertilizantes a los cultivos. También, según la compañía, tiene potencial en el sector logístico para la entrega de productos.
DE LIMPIACRISTALES A ANDROIDES
Otro segmento destacado fue el de la robótica: robots bailarines, de limpieza, sistemas de asistencia y telepresencia, y hasta humanoides llamaron la atención de los asistentes al CES.
Ecovacs Robotics, con sede en China, mostró el Benebot, un “experto en ventas” y “solución de mercadeo in store” que se puede personalizar para asistir a potenciales compradores. Otro modelo interesante es Raybot, que limpia paneles solares sin usar agua.
En el stand de Toshiba, ChihiraAico, una androide de comunicaciones cuyos gestos son controlados por 43 actuadores neumáticos, impresionaba al público. A cierta distancia parecía humana. “Mi meta es la comunicación inspiracional. Puedo mostrar mis emociones, como irritación o tristeza. Puedo llorar y sonreír. ¡Miren cuán expresiva soy!”. En el futuro, como dijo Chihira, robots de este tipo desempeñarán funciones humanas como presentadores, porristas, etc.














