La argentina Lucía Bertello, recientemente graduada como psicóloga por la Universidad de Panamá, está convencida de que el aprendizaje musical en los niños puede impactar positivamente en ellos.
Para ella, la música es una herramienta que describe como “indispensable en la formación de los niños para el desarrollo de diversas habilidades” y que tiene efectos beneficiosos.
De acuerdo con Bertello, hoy se conoce que existen diversas aplicaciones terapéuticas que se derivan de la música.
Para conocer de qué manera el entrenamiento musical en niños puede mejorar su comportamiento, se propuso desarrollar este tema como su tesis de grado de licenciatura, que tituló“Estudio descriptivo del entrenamiento musical y su relación con problemas conductuales y problemas emocionales en una muestra de niños entre 5 y 13 años”.
Su supervisora de tesis fue la psicóloga y docente Anilena Mejía, científica del Instituto de Investigaciones Científicas y Servicios de Alta Tecnología.
En su estudio participaron 26 niños que recibían entrenamiento musical en el Programa Creativo Musical de la Fundación Danilo Pérez, y que tenían, según sus cuidadores, problemas de atención, hiperactividad, conducta agresiva, comportamientos de ansiedad y depresión, explica Bertello.
¿Qué objetivos tenía su investigación?
Los objetivos eran describir los niveles de problemas conductuales y problemas emocionales de los niños antes de iniciar el entrenamiento musical; luego describirlos nuevamente al finalizar el entrenamiento musical; y finalmente analizar las diferencias entre los niveles iniciales y finales de los problemas conductuales y emocionales.
¿Cuál fue la metodología utilizada para evaluar los cambios de conducta en la muestra?
Para obtener la información, se invitó a los cuidadores de los niños inscritos en el Programa Creativo Musical a participar voluntariamente del estudio.
Un total de 36 cuidadores aceptaron, firmando un consentimiento informado.
La metodología consistió en que ellos contestaran dos cuestionarios estandarizados en dos momentos distintos, antes de que los niños comenzaran el entrenamiento musical, y nuevamente cuando culminaran las sesiones.
Estos cuestionarios consistían en una serie de afirmaciones a las cuales los cuidadores debían responder seleccionado una de las tres opciones: No es cierto/Algunas veces/Muy cierto.
Los cuestionarios aplicados fueron el Inventario de conducta de niños y el Cuestionario de capacidades y dificultades.
Cabe señalar que trabajé con una muestra universal saludable. Es decir que los cuestionarios tienen fines preventivos y no medía niveles de problemas clínicos o diagnósticos.
¿En qué contexto socioeconómico vivían los niños participantes?
Según el cuestionario sociodemográfico que respondieron los cuidadores de los niños, el 56% de las familias tiene un ingreso mensual típico de clase media, con un valor promedio de 3 mil dólares.
Además, el 81% de los niños vive en una estructura familiar donde sus padres están casados, y el 61% de ellos tiene estudios de postgrado.
Con esta información se puede decir que los niños tenían sus necesidades básicas cubiertas y no estaban en aparente riesgo social.
¿En qué consiste el entrenamiento musical que los participantes recibieron?
El entrenamiento musical consistió en 11 sesiones, de una hora de duración, una vez por semana.
Estas sesiones formaron parte de la etapa de motivación musical del Programa Creativo Musical, que busca introducir a los niños al aprendizaje musical por medio de juegos y dinámicas que ayuden a su desarrollo físico, mental y social.
Haciendo un antes y un después del entrenamiento, ¿cómo considera que el entrenamiento musical mejoró la conducta de estos niños?
De acuerdo con el análisis estadístico aplicado, el entrenamiento musical ayudó a reducir los niveles de hiperactividad en los niños, de conflictos con sus pares, también redujo niveles de ansiedad y depresión, así como aumentó su conducta prosocial.

