¿Alguien duda de que Ellen DeGeneres es una de las más ingeniosas, carismáticas y divertidas artistas que han conducido el Oscar en los 86 años de existencia de este galardón?
Esta comediante ofreció chistes cínicos, sin ser groseros, repartiendo pizzas a estrellas consagradas de Hollywood, luego pidiéndoles dinero para darle propina al chico que trajo la comida, convocando después a colegas suyos para una foto que posteriormente colgó en la red social Twitter y fue retuiteada millones de veces.
Aplausos de pie para una artista que merece cada logro obtenido, pues una parte de la comunidad creativa a la que pertenece y un sector de la audiencia que el domingo quedó flechada con sus ocurrencias, le dio la espalda a Ellen cuando declaró públicamente que era lesbiana. La justicia tarda, pero llega.