Si los emojis vivieran, su trabajo sería duro: constantemente, una y otra vez, entrando en la pantalla del celular la carita feliz, o el corazón, la pizza o... el excremento.
Son protagonistas de cualquier conversación digital. Es casi imposible concebir un mensaje de texto sin emojis, incorporados el año pasado a la colección del Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA).
Estos símbolos establecen la mayoría de las veces el tono de la comunicación: feliz, triste, molesto, frustrado, irónico.
El cineasta Tony Leondis diseñó un mundo de fantasía poblado por estas figuras en The Emoji Movie, una cinta animada de Sony que se estrenará a finales de julio en Estados Unidos. “Quería saber cuál es la historia detrás del teléfono, cómo es ese mundo y desde allí construirlo”, dijo el director.
Y así nace la ciudad “Textópolis”, ubicada en las profundidades del celular de un adolescente de 15 años.
Imagine un gran centro de control cuyas paredes están cubiertas de pequeños cubículos en los que se encuentran las divertidas figuras esperando a que el joven Alex los use en alguno de sus textos.
En el mundo creado por Leondis, la industria del emoji trabaja las 24 horas en varios turnos. Es un trabajo tedioso porque no permite cambiar de personaje: si eres carita feliz, siempre feliz; si eres carita enfadada, lo mismo. Y si uno de ellos adquiere muchas personalidades, se considera una falla en el sistema.
Es el caso de Gene, al que da voz T.J. Miller, que nació sin filtro y tiene múltiples expresiones. Frustrado, se embarca en la tarea de volverse “normal” como los otros emojis con la ayuda de su amigo “Hi-5” (la manito de ‘choca los cinco’), interpretado por James Corden, y de una hacker, Jailbreaker (Ilana Glazer).
La aventura transcurre en “la nube” con la participación de varias aplicaciones del celular, como Instagram, Spotify y hasta el juego Candy Crush.
El elenco lo compone también la colombiana Sofía Vergara, así como Jennifer Coolidge, Maya Rudolph, Jake T. Austin y Patrick Stewart.
