La transformación del paisaje hacia el este de la ciudad de Panamá y los impactos que este crecimiento tiene en los ecosistemas del humedal bahía de Panamá, así como los cambios en el nivel del mar y la intensidad de las lluvias, han originado un proyecto para evaluar aspectos hidrológicos en la zona de Juan Díaz y el efecto de los rellenos sobre manglares para la construcción de infraestructuras.
La investigación es apoyada por la National Audubon Society de Estados Unidos (EU), la Sociedad Audubon de Panamá y la fundación Environ. También colaboran el Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales, el Centro de Investigaciones Hidráulicas e Hidrotécnicas de la Universidad Tecnológica y algunos miembros de la Sociedad Panameña de Ingenieros y Arquitectos.
“Este proyecto es parte de los esfuerzos para proteger la bahía de Panamá, que es un recurso muy importante para la conservación y migración de aves a nivel hemisférico. Una de las amenazas es la pérdida de los manglares y humedales”, dice John Myers, director de programas de América Latina de Audubon (EU).
El jueves pasado, representantes de estos grupos visitaron Ciudad Radial, en Juan Díaz, donde tomaron mediciones y los pobladores narraban cómo se han inundado sus casas. Rosabel Miró, de Audubon Panamá, añade que ellos “no quieren más colchones” sino tranquilidad y calidad de vida. “Esa normalidad no la van a tener por todos estos desarrollos que se están dando y que no tienen una planificación adecuada”.
La idea es producir un informe sobre los servicios ambientales que prestan los manglares y humedales (protección contra tormentas, producción pesquera, etc.) y el efecto de rellenar y eliminar humedales respecto a las inundaciones.
“Existe información anecdótica, pero estamos trabajando con el hidrólogo Felix Kristanovich, de Environ, para entender y visualizar este efecto, el valor de estos ecosistemas en la regulación de las cuencas hidrográficas y el impacto cuando se alteran”, indica Myers.
Se generarán datos científicos y mapas para establecer escenarios de cómo el aumento del nivel del mar, junto con el relleno y destrucción de manglares y humedales, puede afectar áreas aledañas a la costa, explica Miró. Se espera para agosto tener un documento educativo para las autoridades y líderes comunitarios, y que sirva de incidencia para las organizaciones ambientales.
