Artesanales y rústicas, las cutarras descuellan como el calzado nacional por excelencia.
En su manufactura se evidencia la destreza de artesanos nacionales, quienes por generaciones han amañado y trenzado el cuero vacuno que compone su estructura.
Sin embargo, evoluciona. Colores brillantes, diseños y estampados, y hasta suelas de plataformas, le han dado aires de renovación a este zapato tradicional y sinónimo de folclor panameño.
“Se trata de una nueva propuesta artesanal”, opina Anayansi de Hernández, esposa de Arcelio Hernández, reconocido artesano de la cutarra que reside en la comunidad de Las Palmitas en Las Tablas.
Los nuevos ejemplares suelen acompañar a piezas y vestidos inspirados en los ajuares tradicionales, explica Hernández, quien mira al calzado como una prenda “que viste”.
Con ella coincide Tzaddy Mendoza, propietaria del local comercial Manos Creativas, en La Chorrera, que en alianza con el artesano talabartero Gabriel Mojica creó el “Proyecto Cutarras”, dedicado a confeccionar ejemplares con plataformas coloridas y diseños originales para el público femenino.
“No se trata de una moda, sino de un estilo de vida”, apunta Mendoza, quien mira en estos calzados una oportunidad para apreciar el trabajo artesanal local.
Los nuevos modelos han tenido buena acogida, tanto en la ciudad capital como en el interior del país, donde es posible adquirir algunos ejemplares.
De la mano con estas iniciativas, se crea igualmente un nuevo nicho, en donde lo artesanal encuentra una cabida comercial, sin perder su identidad ni sentido de pertenencia patrio.

