El éxito de la afluencia de público en la Exposición Universal de Milán ha permitido respirar a sus organizadores del evento, empañado por los disturbios de su inauguración y por las críticas a su organización.
El alcalde de la capital lombarda, Giuliano Pisapia, ha celebrado que durante los dos días que lleva en marcha la Expo, más de 400 mil personas ya han visitado sus instalaciones y los pabellones de los 145 países participantes.
Unas “cifras récord” que han “entusiasmado” a los organizadores, entre ellos el comisario general de la Expo, Giuseppe Sala, quien además ha informado que, por el momento, ya se han superado los 11 millones de billetes vendidos para los próximos seis meses.
La Expo abrió sus puertas el pasado viernes 1 de mayo y el largo puente festivo en Italia ha animado a numerosos visitantes a acercarse al recinto, sobre todo a familias.
Las previsiones iniciales anunciaban una media de 100 mil personas al día durante el tiempo que durará el evento, hasta el 31 de octubre.
La jornada de ayer domingo registró una gran afluencia de público, y ha habido largas colas en pabellones como el de Italia, país anfitrión, Brasil o Emiratos Árabes Unidos.
Sin embargo, la jornada inaugural de la Expo se vio ensombrecida por los violentos incidentes provocados por grupos de antisistemas que se enfrentaron a las fuerzas del orden en el centro de Milán, con un balance de 11 agentes heridos e importantes daños materiales.
Las imágenes de vehículos ardiendo y escaparates destrozados dieron la vuelta al mundo, dejando en un segundo plano la inauguración de la Exposición Universal.

