‘Eye tracking’: Mírame a los ojos

‘Eye tracking’: Mírame a los ojos
‘EyeSeeCam’, de Nac Image Technology, monitorea el movimiento ocular con una cámara central y dos infrarrojas. La industria automotor prueba estas tecnologías para prevenir accidentes.

Dicen que los ojos son el espejo del alma, pero en estos tiempos de la internet de todo, ¿quién ve ese reflejo? Esta es una de las preocupaciones con la tecnología de seguimiento visual (eye tracking technology). El concepto no es nuevo; desde principios del siglo XX se estudia el movimiento ocular en función de la lectura y los periodos de atención y en los últimos años, con los avances en informática y sensores, ha crecido el interés por explorar la mecánica de la visión humana y cómo el seguimiento visual puede ayudar a entender elementos inherentes a la cognición, el inconsciente y hasta cómo se relaciona el movimiento de los ojos con enfermedades y desórdenes como el vértigo, déficit de atención e hiperactividad, dislexia y otros.

Los investigadores se valen de cámaras de alta velocidad que registran cómo la córnea refleja la luz, el movimiento de los ojos, la dilatación de las pupilas, el parpadeo, cuánto tiempo permanece la vista fija en un punto determinado de una imagen y cómo se integra la información que recibe cada ojo. Esto ayuda a conocer qué imágenes atraen más a las personas y en qué orden. A qué se le presta más atención, aunque sea de manera inconsciente. Cuáles se recuerdan más, cómo los niños aprenden y procesan la información visual y hasta cómo se siente una persona.

Un artículo publicado en la edición de enero-febrero de 2015 de la revista Scientific American Mind cita un estudio de la Universidad de Winsconsin de 2012, según el cual los ojos parecen reconocer una imagen que hemos visto antes aunque no se recuerde, incluso si esta es manipulada, y señala que esto tiene implicaciones importantes cuando se trata de testigos al identificar personas. Según otro estudio de 2009 de la Universidad de Aberdeen, en Escocia, los ojos se enfocan más rápido en rostros y posturas amenazantes que se miran por más tiempo, sugiriendo que el sistema oculomotor puede identificar amenazas.

Aunque todavía está en una fase exploratoria, en años recientes las tecnologías de seguimiento visual se han venido incorporando en dispositivos como teléfonos, tabletas, cascos o visores con fines diversos.

Los ojos pueden servir como un mouse para hacer clic, acercar o alejar una imagen, y hacer búsquedas con solo moverlos hacia arriba o hacia abajo. Es posible también tomar una foto con un celular con solo parpadear en vez de oprimir un botón, así como pausar videos o pasar páginas con la mirada.

El sector de videojuegos mira con mucho entusiasmo esta tecnología, que permitiría tener una experiencia virtual cada vez más inmersiva y natural, sin la necesidad de controles.

Las aplicaciones potenciales también abarcan los sistemas biométricos de seguridad, la prevención de accidentes al manejar, la psicología, el mercadeo y el sector de salud, en especial como una ayuda para personas con discapacidad, con desórdenes neurológicos o lesiones en la columna, quienes usando sus ojos y un computador podrían comunicarse, escribir, leer su correo o navegar por internet.

No obstante, como toda tecnología, plantea retos en cuanto a la privacidad. ¿Serán los usuarios bombardeados con publicidad, según lo que las computadoras indiquen que uno prefiere ver o recuerda con más facilidad? ¿Cómo controlar quién tiene acceso a la información que revelan los ojos?

Edición Impresa