Oscar Somersalo (Vantaa, Finlandia, 1990) empezó a tocar la guitarra a los 6 años.
La pieza que en serio creó en él un amor permanente por este instrumento musical fue Recuerdos de la Alhambra, de Francisco Tárrega.
Tener acceso a la guitarra le fue fácil, ya que su hermano la tocaba, así que “era natural para mí empezar con él”, cuenta en exclusiva a La Prensa.
“La guitarra es un instrumento muy íntimo y funciona bien como un instrumento para un solista. Aunque es como una orquesta en sí misma, con todos los diferentes colores y maderas que el artista puede reflejarle a la audiencia”, opina Somersalo, quien ha obtenido premios en certámenes y festivales en Italia, Finlandia y España.
COMPASES
Oscar Somersalo estará hoy jueves en el Teatro Nacional a las 8:00 p.m., en el marco del XI Encuentro Internacional de Guitarra de Panamá, junto con la Orquesta Sinfónica Nacional, más el istmeño Emiliano Velarde y el cubano Rafael Padrón.
En su primera presentación en nuestra tierra, ejecutará el concierto para guitarra de H. Villa-Lobos con la Orquesta Sinfónica, un tema que considera “muy rítmico y cada uno de sus movimientos son hermosos, donde la música se puede mover con más soltura”.
Agrega que la parte de la guitarra y la orquesta “trabajan bien juntas, y me gustan especialmente los momentos en los que la guitarra está jugando como una especie de dúo junto con un instrumento orquestal”.
También incluirá en su reportorio la Sonata N º 1 en Sol Menor, BWV 1001, de J. S. Bach.
“Esta pieza es más grave y llena de bellos momentos. Originalmente, esta sonata fue escrita para violín, pero funciona excelente en la guitarra y, especialmente, la base de sus notas es maravillosa, porque la guitarra le permite al tema sonar durante un tiempo más largo que en el violín”.
Otro tema que incluirá esta noche será El Carnaval de Venecia, de Francisco Tarrega. “Esta pieza es muy divertida y llena de bromas. Creo que atrapará la atención del público”.
Terminará su participación con Cinco Bagatelas, de William Walton. “Me imagino esta pieza como un viaje a través de diferentes países, y las bagatelas son pequeños recuerdos de los lugares que experimenté durante ese trayecto”.
