Un equipo científico informa del hallazgo de una mujer prehistórica cuya madre era neandertal mientras su padre pertenecía a otro grupo extinguido de parientes del ser humano conocido como hombre de Denísova.
El fragmento óseo de 90 mil años de antigüedad hallado en el sur de Siberia es el primer descendiente directo de los dos grupos que se haya descubierto, según un estudio publicado ayer en la revista Nature.
Los dos grupos desaparecieron hace unos 40 mil años. El hombre de Neandertal vivió en Europa y Asia, mientras que los fósiles de los denisovianos solo se han encontrado en la misma cueva donde se halló el fragmento.
Estudios genéticos previos han demostrado que hubo hibridación entre los dos grupos y también con nuestra especie, ya que se han encontrado rastros en el ADN del ser humano moderno. Sin embargo, este estudio es el primero que identifica un descendiente de primera generación de padres de Neandertal y Denísova.
“Es fascinante encontrar una prueba directa de esta hibridación”, dijo Svante Paabo, uno de los autores principales del estudio.
La cueva cerca de Mongolia donde apareció el hueso contiene algunos restos tanto de neandertales como denisovianos. Pero el hallazgo de un descendiente híbrido de los dos grupos -más distintos entre sí que otros dos grupos humanos modernos- parece un golpe de suerte extraordinario, dijo Paabo. El hallazgo no revela dónde ni con cuánta frecuencia se producía esa hibridación, dijo el antropólogo Ron Pinhasi.
