La mayoría de las grandes tabacaleras estadounidenses empezaron a difundir una serie de anuncios que advierten de los peligros que conlleva fumar para la salud, acatando una orden judicial de hace 11 años.
En noviembre de 2006, una corte federal llegó a la conclusión de que las compañías que elaboran y distribuyen tabaco se pusieron de acuerdo para mentir y engañar a los consumidores sobre los riesgos del tabaquismo. La justicia había ordenado entonces que compañías como R.J. Reynolds y Philip Morris difundieran en televisión y prensa escrita mensajes para “corregir sus mentiras”.
Las tabacaleras apelaron el fallo para cambiar algunas partes del texto, logrando de esta forma retrasar más de 10 años la divulgación de sus declaraciones. La orden judicial obliga a las compañías a comprar una página entera en los 50 periódicos más importantes del país, como The Washington Post o The New York Times, cinco domingos en un año.
Además, tendrán que emitir 260 anuncios de televisión a lo largo de 12 meses en las principales cadenas nacionales, como ABC, CBS y NBC.
“Fumar mata, en promedio, a mil 200 estadounidenses cada día”, dice la publicidad. El tabaquismo es responsable de 480 mil decesos por año, pese a que la tasa de fumadores ha caído.