Un Luis Suárez vampiro, de zombi, como tiburón, con la máscara de Hannibal Lecter y hasta de mascota con bozal al cuidado del encantador de perros César Millán. La mordida que propinó el delantero de la selección de Uruguay al defensa italiano Giorgio Chiellini le ha convertido en el soberano ídolo de la burla en las redes sociales.
Se disputaba la recta final del decisivo Uruguay-Italia por el segundo cupo del grupo D del Mundial Brasil 2014, cuando Suárez estampó su dentadura con algo de disimulo en el hombro de su rival. Las cámaras de televisión lo captaron y, tras un par de repeticiones de la jugada, empezó la ristra de montajes digitales satíricos o memes en honor al suceso.
La gente los ve, les regala un “me gusta”, los comenta y los comparte por Facebook, Twitter, Instagram, Whatsapp... Se viralizan.
Antes de Suárez, la eliminación de la selección de España o la cuestionada actuación del árbitro japonés Yuichi Nishimura, en el juego inaugural entre Brasil y Croacia, mantuvieron muy ocupada la producción de memes, siempre para poner sal en la herida con sarcasmo y humor negro.
También los ha habido de aplausos. De esos les llovieron a Robin van Persie de Holanda, luego de su “vuelo” para rematar de cabeza un centro y anotar ante España, o a la soberbia actuación del portero mexicano Memo Ochoa ante Brasil.
Así ha sido desde el 12 de junio cuando empezó el torneo hasta hoy que termina la primera ronda. Al final de cada partido se hacía el tradicional análisis de las mejores jugadas, y bien se podía hacer otro de los memes más destacados.
Aplaudidos por unos o rechazados por otros, según los intereses futbolísticos de los usuarios, los memes juegan su propio Mundial consolidándose como un código de comunicación en la era de la internet y sus redes sociales.
