La organización Médicos del Mundo (MDM) presentó un recurso contra la patente europea del sofosbuvir, un medicamento eficaz contra la hepatitis C del laboratorio estadounidense Gilead Sciences, para protestar por su precio exorbitante e incitar al fabricante a aceptar genéricos.
La oenegé francesa presentó una “memoria de oposición a la patente” de sofosbuvir (comercializado con el nombre de sovaldi) a la Oficina Europea de Patentes (OEP), organismo que registra y protege las patentes industriales en 40 países europeos.
El objetivo de MDM, que afirma ser la primera organización de Europa que realiza esta gestión, es permitir la producción de versiones genéricas del medicamento en Europa, mucho más baratas. El sovaldi, remedio eficaz y sin efectos secundarios, se vende en Francia a un precio de 46 mil 379 dólares para un tratamiento normal de 12 semanas.
MDM estima que “Gilead abusa de su patente para exigir precios insostenibles para los sistemas de salud” de Europa y de otras regiones del mundo. Ese precio lleva a un tratamiento “racionado” a ciertos enfermos, cuando muchos otros pacientes podrían beneficiarse con él. MDM espera una batalla jurídica de uno o dos años, pero declara “confiar en su relación de fuerzas”. “Sabemos que tenemos buenos argumentos”, “tenemos elementos objetivos para cuestionar ese monopolio”, declaró Jean-François Corty, director de las operaciones en Francia de la organización.
La firma farmacéutica Gilead rehusó comentar la información.
En 2014, la firma había justificado el precio del medicamento, afirmando que ofrecía una “terapia corta” para curar definitivamente la enfermedad, cuando los tratamientos clásicos son menos eficaces y se administran “a largo plazo”.
Al precio actual del sofosbuvir, tratar a todos los pacientes que lo necesitan en Francia costaría más de 5 mil 656 millones de dólares, es decir el 20% del presupuesto destinado por la Seguridad Social francesa a los medicamentos, según un cálculo de Médicos del Mundo.
En base “principalmente” a las ventas de sovaldi, Gilead Sciences multiplicó por dos su facturación en 2014, para llegar a 24 mil 900 millones de dólares, y por cuatro sus beneficios netos, de 12 mil 100 millones de dólares.
“Si bien la utilización del sofosbuvir para tratar la hepatitis C es un avance terapéutico de gran importancia, la molécula, fruto del trabajo de numerosos investigadores públicos y privados, no es lo suficientemente innovadora para merecer una patente”, estimó la oenegé en un comunicado.
El sofosbuvir fue desarrollado por la start-up estadounidense Pharmasset, gracias particularmente a los descubrimientos de la universidad pública de Cardiff, en Gran Bretaña, según la oenegé. Esa empresa fue comprada a finales de 2011 por 11 mil millones de dólares, una suma récord justificada sobre todo por las perspectivas de las ganancias esperadas con los medicamentos que ella preparaba. “La idea no es destruir a Gilead (...) pero no queremos situaciones en las que los laboratorios nos hacen pagar el precio de especulaciones financieras”, comentó Jean-François Corty.
Pero, incluso si la oenegé gana la batalla jurídica, no es seguro que los enfermos europeos puedan acceder rápidamente a versiones genéricas del medicamento.
En efecto, Gilead registró otras patentes para proteger su producto, y estas están siendo examinadas. Si fueran aceptadas por la OEP, se podría bloquear la producción de genéricos en todo el continente.

