Las secuelas del cambio climático han dado pie a iniciativas que convierten situaciones de riesgo en oportunidades en áreas como el transporte, manejo del agua y la construcción.
En Canadá, por ejemplo, se ha extendido el Protocolo Pievc, que estima la vulnerabilidad de infraetsructuras ante las amenazas del ambiente. Se trata de una herramienta de toma de desiciones que evalúa el clima y las condiciones de la zona para idear estructuras resilientes, resume Vladimir Naranjo, gerente de área de los proyectos de cambio climático del Colegio Federado de Ingenieros y Arquitectos de Costa Rica, donde el sistema se viene aplicando con éxito en el desarrollo de acueductos desde 2012.
“No podemos frenar el cambio climático, pero sí podemos adaptarnos, construir estructuras más preparadas para soportar los efectos. Hemos aplicado el Protocolo Pievc en sistemas de acueductos, pero funciona para calles, puentes o para una comunidad o ciudad entera. Es planificar pensando en el ambiente y sus efectos”, expuso.
En Nicaragua, en tanto, el Ministerio de Transporte e Infraestructura ha empezado a aplicar el Programa de Adaptación al Cambio Climático, con un mapeo que ha registrado 291 puntos vulnerables en 25 mil kilómetros de las principales líneas de movilidad del país.
De los casi 300 sitios vulnerables, se subclasificaron 30 que son más críticos y actualmente se están desarrollando proyectos de solución en tres de ellos, que servirán como plan piloto para posteriormente atender el resto, detalla Fabio Guerrero, director de la Unidad de Gestión Ambiental del Ministerio de Transporte e Infraestructura.
Inundaciones, deslizamientos y derrumbes son los principales riesgos que acechan los 30 puntos críticos dentro de las vías de transporte, aclara.
Mientras que en Jamaica, desde 2017 se trabaja en un cambio de orientación dentro del modelo inmobiliario para que no se registren más proyectos comunitarios en los que, por ejemplo, no hay adecuados accesos al agua, explica Onyka Barrett Scott, gerente de la Sociedad Nacional de Construcción de Jamaica. “El cambio debe ser a nivel conductual y cultural; entender que lo que se hizo mal antes, es necesario cambiarlo ahora”, apunta.
Reunión de iniciativas
Estos fueron algunos de los proyectos que se compartieron hace unos días en el país durante AdaptAméricas, una reunión que contó con unos 30 panelistas del sector público y privado de América Latina y el Caribe, quienes mostraron iniciativas que han tranformado riesgos en oportunidades, hablando de secuelas del cambio climático, resume Marco Macías, especialista de cambio climático del Banco Interamericano de Desarrollo.
“Los efectos por el cambio climático van a suceder con mayor frecuencia y fuerza, entonces, tenemos que ver cómo vamos a hacer las cosas, cambiar los protocolocolos de hace 15 o 20 años y hacer infraestructuras sostenibles, ese es un reto para la región”, acota.
En ese sentido, AdaptAméricas mostró cómo se está dando un giro a los efectos del cambio climático y cómo la adaptación y resiliencia se pueden traducir en una oportunidad para todos.

