El Gobierno noruego ultima una reforma legal para prohibir la mendicidad en todo el país, con multas e incluso penas de cárcel, que podría entrar en vigor en unos meses.
La iniciativa ya ha recibido críticas de varios partidos y de organizaciones, como la de la defensoría del pueblo contra la discriminación, que teme que pueda provocar una discriminación de la población gitana.
El objetivo es criminalizar la mendicidad organizada, aunque las autoridades han admitido la dificultad de definir ese término, como ha resaltado el Colegio de Abogados Noruego; de ahí que el Gobierno plantee en su defecto una prohibición general, que incluya también multas o penas de cárcel de varios meses.
Los impulsores de la reforma la defienden porque, a su juicio, la mendicidad se ha vuelto más agresiva en los últimos años, aumentando la criminalidad y otros delitos, como el tráfico de seres humanos.
