Un grupo de diputados británicos propuso gravar los cientos de millones de vasos desechables que se usan cada año en el país y destinar el dinero a mejorar su reciclaje.
El impuesto por vaso sería de 34 centavos. Cada año se usan 2 mil 500 millones de tazas desechables en Reino Unido y casi ninguna se recicla.
