El museo Guggenheim de Nueva York rinde homenaje en una nueva exposición a los coleccionistas que le dieron su identidad, una ocasión de recordar la contribución de los inmigrantes al arte estadounidense frente al proteccionismo del gobierno Trump.
La exposición “Visionarios: Creando un Guggenheim Moderno”, recuerda al fundador del museo, Solomon R. Guggenheim, uno de los mayores coleccionistas del siglo XX, pero también a otros cinco grandes amantes del arte cuyas obras insuflaron vida al museo.
Entre ellos la nieta del fundador, Peggy Guggenheim, que como el marchante de arte Justin K. Thannhauser huyó del nazismo para instalarse en Estados Unidos.
Dos de los otros coleccionistas celebrados en la exposición, Karl Nierendorf y Hilla Rebay, eran inmigrantes alemanes.
Estos coleccionistas reunieron muchas obras de artistas europeos, recordó Philip Rylands, director de la colección Peggy Guggenheim basada en Venecia y de la cual 23 piezas hicieron el viaje para esta exposición.
El director del museo, Richard Armstrong, no dudó en trazar un paralelo entre el periodo de la Segunda Guerra Mundial y la época actual. “No es un secreto que en estos tiempos principios fundamentales como la tolerancia y el pensamiento crítico están siendo desafiados”, dijo en la presentación de la exposición.
Una referencia directa a la política antimigratoria del nuevo gobierno de Donald Trump.
Desde comienzos de febrero, otro museo de Nueva York, el Museo de Arte Moderno (MoMA), eligió exponer obras de artistas originarios de varios países musulmanes que son blanco del decreto migratorio de Trump, actualmente suspendido por la justicia estadounidense.
La exposición festeja a un amplio abanico de pintores y escultores como Pablo Picasso, Edouard Manet y Amedeo Modigliani. Hay 160 piezas de 70 artistas.
