Los astrónomos que operan el Telescopio Espacial Kepler han descubierto el primer planeta de tamaño casi igual a la Tierra y que orbita una estrella dentro de la zona “habitable”, anunció la NASA el jueves pasado.
El planeta, llamado Kepler-186f, “se puede considerar un primo, pero no un hermano de la Tierra”.
Tiene muchas propiedades similares a la Tierra, según Thomas Barclay, científico investigador en el Instituto de Investigación Ambiental de Bay Area en el Centro de Investigación Ames de la NASA en Moffet Field.
“El descubrimiento de Kepler-186f supone un paso importante hacia el hallazgo de mundos como nuestro planeta Tierra”, dijo Paul Hertz, director de la División de Astrofísica de la NASA. Kepler-186f reside en el sistema Kepler-186, situado a unos 500 años luz de la Tierra.
El sistema también acoge otros cuatro planetas acompañantes, los cuales orbitan una estrella de la mitad de tamaño y masa de nuestro Sol. La estrella está clasificada como enana M o enana roja, un tipo de estrella al que pertenece el 70% de astros de la Vía Láctea.
El planeta orbita su estrella una vez cada 130 días y recibe el equivalente a un tercio de energía de ella con relación a la energía que la Tierra obtiene del Sol, lo cual lo sitúa cerca del margen exterior de la zona habitable.
En la superficie de Kepler-186f, la claridad de su estrella a mediodía es solo el equivalente a la claridad del Sol una hora antes del amanecer, según la NASA. Se considera que un planeta está en la “zona habitable” si su distancia con respecto a una estrella permite la acumulación de agua en su superficie.
