El hallazgo de distintos vestigios de tipo artesanal y pesquero, en los trabajos de excavación que desde hace dos meses se realizan en el entorno de La Fontanilla en Palos (Huelva), parecen situar en este punto exacto el lugar del que partieron las tres carabelas hacia el Nuevo Mundo en 1492.
Se trata de un hallazgo de importancia y relevancia internacional, pues arroja luz y abunda en el que es uno de los episodios con mayor trascendencia de la historia.
En 1992 se supo por datos indirectos que las infraestructuras portuarias se situaban en la zona conocida como la vaguada. Hoy, 24 años después, los trabajos de excavación dirigidos por el catedrático en arqueología Juan Manuel Campos han permitido constatarlo con evidencias históricas.
Las fuentes históricas dicen que este puerto de Palos estaba compuesto por cuatro elementos: el astillero, que no deja huella arqueológica; una fuente, La Fontanilla; un alfar y una alota, dijo Campos en rueda de prensa.
Además, precisó que en esta nueva etapa de trabajos se ha podido determinar el lugar exacto de la ubicación del puerto y por tanto de donde Colón salió hacia el Nuevo Mundo.
Un puerto, ha dicho, que contrariamente a lo que muchos han pensado desde antaño contaba con calado más que suficiente para que las carabelas pudieran entrar en él. Era “un puerto natural, a salvo de los vientos y alejado de las corrientes y muy económico, porque permitía sin mucho trasiego la carga y descarga de mercancías”.
El hallazgo del alfar ha sido importante. Ya se han localizado siete hornos que hacen de él “un complejo único en España” en aquella época, en los que se producían cerámicas, ladrillos, tejas, alimentos y cal. Y junto a ellos, los testares, lugares donde se abandonaban las producciones defectuosas, que revelan que se hacían en el lugar piezas de cocina y mesa de tradición moriscas y se imitaban cerámicas finas.

