Se supone que habían desaparecido hace un siglo, después de la Revolución de octubre, fundidos como el resto del servicio de mesa en plata fabricado por Fabergé. Pero dos cuchillos creados por el célebre joyero ruso de la corte imperial han reaparecido en Polonia.
“Los historiadores del arte creían que este servicio había desaparecido para siempre, en su totalidad. Pero dos piezas han reaparecido en el mercado: dos cuchillos de pescado (uno de servicio de 35 cm y otro individual de 21 cm) se salvaron”, dice Adam Szymanski, historiador del arte y experto polaco en Fabergé, autor del hallazgo.
Barbara Kelch-Bazanova, heredera de una de las mayores fortunas de la época, encargó un servicio de mesa por 125 mil rublos a Fabergé. Este se fabricó en el taller Fabergé de Moscú en 1900. “No cabe duda, la letra K que figura en los cuchillos es idéntica a la de los adornos del salón”, dice Szymanski.
Barbara se divorció en 1905 y se fue a vivir a Moscú, llevándose probablemente el tesoro, afirma Szymanski, y allí es donde se supone que fue confiscado y destruido. Un soldado del Ejército Rojo recibe los dos cuchillos como pago por su trabajo (habría contribuido a fundir el servicio). Los vendió en 1921 a un médico polaco, Jozef Wolski. Los cuchillos permanecieron en esta familia hasta su venta en 2016. El nuevo dueño pidió un análisis, confirmó que eran piezas firmadas por Fabergé y los metió en una caja fuerte, en un banco.
Según Szymanski, un coleccionista estadounidense ofrece 1.19 millón de dólares por ellos y un cliente de Rusia también está interesado.
