El niño-mago Harry Potter ya no es tan niño y empieza a tener canas, según un relato corto de la escritora J.K Rowling en el que el personaje de ficción reaparece años después de la última entrega de la saga.
Rowling publicó el texto en su web Pottermore y, en él, la escritora se pone en la piel de una periodista para contar una reunión de viejos alumnos de la escuela Hogwarts. El rencuentro se da con ocasión del mundial de Quidditch, el deporte inventado en las novelas de Harry Potter.
Potter tiene ahora 34 años, y en su pelo oscuro se aprecian “los primeros hilos de plata”. Su amigo del alma, Ron Weasley, ha envejecido peor y su cabellera pelirroja “se ha reducido considerablemente”. “A punto de cumplir 34 años, hay un par de hilos de plata en el famoso cabello negro” de Potter. “Sigue usando sus distintivas gafas redondas que algunos dicen que son más apropiadas para un niño de 12 años con poco estilo”.
Joanne Rowling, de 48 años, pasó de la pobreza a la riqueza y la fama con la saga de Harry Potter, que vendió 450 millones de libros en todo el mundo y de la que se hicieron ocho películas.
En 2012 la escritora dio por terminadas las aventuras del mago, que ahora es objeto de reapariciones esporádicas como la de ayer martes.
