Los avances en el desarrollo de nuevos materiales y sensores, así como la tendencia hacia una mayor conectividad de todo tipo de aparatos han favorecido el crecimiento de la electrónica de consumo. Una de las áreas que ha suscitado mayor interés en los últimos años es la de salud y fitness.
Se ha dado una explosión en el desarrollo de dispositivos wearables como brazaletes, relojes, plantillas, zapatos y ropa deportiva inteligente, un sinnúmero de aplicaciones para el teléfono que ayudan a optimizar el rendimiento deportivo, y múltiples monitores de actividad física, incluyendo el parche adhesivo AmpStrip de FitLinxx. Se prevé que este sector seguirá en crecimiento, incluso, ya hay firmas de diseño y moda que están adaptando productos como joyas para que incorporen tecnologías.
Las pulseras Runtastic Orbit, Fitbit y Jawbone, entre otras, son útiles para monitorear, medir y analizar el desempeño deportivo para mejorarlo. Distintas marcas deportivas tradicionales han desarrollado también aplicaciones que trabajan con sus productos para este mismo fin.
Un debutante en el CES de este año en Las Vegas fue el “administrador corporal” Healbe GoBe, una pulsera capaz de medir el consumo y gasto calórico de la persona a través de la piel, gracias a sus sensores, así como su actividad física y cardíaca, la presión, el nivel de estrés, de hidratación y el sueño. Esta trabaja con una app y un sitio web donde se almacena información de salud del usuario.
Lechal (Lechal.com) ha sacado unas plantillas interactivas hápticas con GPS y capacidades de monitoreo de fitness. Trabajan con una app y se conectan vía Bluetooth. El usuario puede programar objetivos para un plan personalizado de actividad física, llevar un conteo de sus pasos y de las calorías que consume, e incluso, compartir la información.
Dexcom ha desarrollado un monitor continuo de los niveles de glucosa, que le brinda a los usuarios diabéticos hasta 288 lecturas por día. Su sistema G4 Platinum puede alertar al usuario si hay un bajón o un nivel muy alto en tiempo real, mediante un dispositivo móvil.
Otra compañía, Jins, ha creado unas gafas biosensibles llamadas Jins Meme, que detectan cambios en los ojos y en los movimientos del cuerpo, los cuales pueden ser monitoreados con la app correspondiente.
En exhibiciones y ferias internacionales, como el CES de Las Vegas, se han visto también apps que trabajan en conjunto con bicicletas, sugiriendo programas de entrenamiento, rutas, etc.
La idea detrás de estos inventos es ayudar a los usuarios a vigilar y controlar su dieta, los niveles de azúcar en sangre, la presión arterial, actividad cardíaca, el ejercicio que hacen y hasta los patrones de sueño, en resumen, que sean conscientes de sus hábitos, que logren llevar un estilo de vida saludable y con seguridad.
De acuerdo con el estudio “Wearable Activity Trackers: Engaging Consumers to Monitor Their Health”, de la Asociación de Electrónica de Consumo estadounidense (CEA), el 87% de los usuarios de monitores de actividad física asegura que sus dispositivos “ponibles” los motivan a llevar un comportamiento más activo; y un 63% de aquellos que tienen o usan uno de estos aparatos se ejercita vigorosamente tres o más veces a la semana, en comparación con el 32% de la población general.
Al decidir adquirir un accesorio de este tipo, es recomendable no solo tomar en cuenta el precio, sino ser objetivo en cuanto a su utilidad y los propósitos que se tengan. También se debe probar su comodidad y exactitud, revisar la calidad, la duración de su batería, que sea fácil de usar o programar. Que sea durable, a prueba de agua y que trabaje con una interfaz amigable son también características deseables. En internet hay miles de reviews sobre estos productos.








