Himno y cervezas en el Guggenheim

Jonathan Harker y Donna Conlon todavía chocan sus copas, celebrando la reciente inclusión de dos obras suyas en la Tate Modern Gallery de Londres, sin advertir que la fiesta se alargaría.

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Ironía artística e identidad nacional

La metafórica resaca más gratificante de sus carreras la acompañan ahora con la alegría de ser incluidos en la colección del conjunto de museos difusores del arte moderno y contemporáneo.

“Mientras brindábamos por el ingreso de Donna y Jonathan a la Tate Modern, la junta de los museos Guggenheim decidió incluir una de sus obras, Drinking song (2011), dentro de su colección”, anunció Analida Galindo, directora de la galería Diablo Rosso, donde actualmente se encuentra la más reciente creación de la dupla: Efecto Dominó.

Entre los tres museos Guggenheim, ubicados en las ciudades de Nueva York (Estados Unidos), Bilbao (España) y Venecia (Italia), hay obras de Andy Warhol, Mark Rothko, Ai Weiwei, Pablo Picasso, Jackson Pollock , así como exponentes sobresalientes del arte abstracto.

Drinking Song fue hecho específicamente para ser mostrado en la octava bienal de Mercosur en 2011, cuyo nombre fue “Geopoéticas”.

Su tema se centró en la definición de territorio, desde la perspectiva geográfica, política y cultural.

“Nosotros partimos con la idea de que una nación se fabrica y se vende como un producto. Tiene su logo (la bandera) y su jingle (el himno)”, explica Jonathan Harker sobre el videoarte de casi dos minutos que muestra cómo botellas y latas de cervezas panameñas son utilizadas para tocar el himno nacional de Estados Unidos, una manera de ironizar sobre la construcción de los símbolos e identidades nacionales.

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