Pagar cuentas, hacer transferencias, jugar, ver películas, leer un libro y buscar una tarea. Casi cualquier tarea pendiente se puede resolver a través de un par de clics y conexión a la internet.
El detalle es que muchas personas pasan más horas frente a las pantallas de su laptop o smartphone, olvidando que existe una realidad aparte de la tecnología, comenta el psicólogo Carlos Montenegro.
Las tecnologías cambiaron la manera de vincularse con la realidad, recalca Adriana Waisman, psicóloga especialista en conductas adictivas y trastornos de ansiedad en un artículo de la revista “Entremujeres” del diario Clarín de Argentina.
Se pasa el tiempo entre teléfonos, computadoras, cámaras digitales, reproductores de música... Casi sin darse cuenta de que la vida activa crece, pero en un mundo virtual, añade la especialista.
Y es, precisamente, gracias a esta situación que nacen las personas que se “apasionan” o “entusiasman” con la tecnología, dice Montenegro.
En este sentido, Waisman indica que esta pasión puede llegar a modificar actividades programadas con el único objetivo de acortar los tiempos que te separan de tu mundo virtual.
Si este estilo de vida no es controlado traerá consecuencias como estrés, ansiedad, angustia y nerviosismo, enumera Montenegro, todo a causa de que en algún momento no puedes revisar tu correo electrónico, ver una actualización en Facebook o saber qué ocurre a través de Twitter, comenta.
Hay quienes comienzan a padecer insomnio, cefaleas e, incluso, no prestan atención en lo que hacen, añade.
Waisman da varias recomendaciones en el escrito: hacer una lista de las cosas que no hace por estar conectado, registre cuántas horas diarias pasa conectado e intente reducir la cantidad de veces que lee su correo.
