El Dr. Joao Paulo Barreto Sousa es químico e investigador de la Universidad de Sao Paulo, Brasil. Es científico visitante del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales (Stri) y localmente ha estudiado los hongos endófitos, en colaboración con científicos como el Dr. Luis Cubilla, de la Universidad de Panamá.
Esta semana, durante la primera de una serie de charlas abiertas al público enfocadas en Biodiversidad, que organiza el Stri, el Dr. Barreto compartió sus experiencias al estudiar las interacciones de abejas mieleras y plantas, enfocándose en los compuestos químicos que producen las abejas y que muestran actividad antiinflamatoria, antitumoral y antiparasitaria, entre otras.
Las abejas, además de producir miel y polen, también forman distintos tipos de resina (propóleo o própolis) con aceites esenciales. Estas resinas tienen actividad antiviral, antioxidante, antiinflamatoria, etc., y se usan para hacer productos como jabones, extractos, tinturas y crema dental. El 80% de propóleo verde de Brasil se exporta a Japón como alimento funcional.
La composición química de las resinas y sus beneficios varían según las especies botánicas de las cuales se alimentan las abejas. Barreto estudió el género de plantas Baccharis, que agrupa unas 500 especies y que se distribuyen en Sudamérica.
En Brasil hizo un estudio químico de la especie Baccharis dracunculifolia. Partió por seleccionar semillas de tres regiones del país (Paraná, Sao Paulo y Minas Gerais) y estableció un vivero. Luego cultivó las plantas en parcelas, en mil 800 m2. Durante un año realizó unos mil 440 análisis químicos.
Con sus patas delanteras, las abejas raspan la superficie de las hojas de estos arbustos y recogen fragmentos que llevan en sus patas hacia la colmena. En realidad, están colectando compuestos naturales. Luego, con secreciones salivales y enzimáticas, forman la própolis.
Se observó que la resina verde es más resistente, por lo que protege mejor a la colmena, además, tiene mayor actividad biológica que la chocolate, por ejemplo.
El investigador extrajo aceites esenciales de la resina para identificar compuestos volátiles y otros, mediante técnicas como la cromatografía, espectrometría de masas y resonancia magnética nuclear.
Producto de su trabajo, propuso un libro, Baccharis dracunculifolia: uma das principais fontes vegetais da própolis brasileira, y un enjuague bucal.
La biodiversidad alberga sustancias químicas importantes para el ser humano, en función de su valor nutricional y otras con propiedades protectoras y terapéuticas. Estudios de este tipo permiten descubrir, analizar y caracterizar compuestos que podrían contribuir a mejorar la calidad de vida, a la innovación y el emprendimiento.
CHARLAS SOBRE BIODIVERSIDAD
JULIO 2016
“Fusarium oxysporum’, hongo que afecta a las zonas productoras de tomate en Panamá”, 6 de julio, dictada por la Dra. Gesabel Navarro, docente e investigadora, Universidad Latina-MIDA.
AGOSTO 2016
“Historia y evolución del caimito, fruta del bosque tropical panameño”, el 3 de agosto, dictada por la Dra. Ingrid Parker, investigadora de Stri y de la Universidad de California, Santa Cruz.
- Ambas charlas son a las 6:00 p.m. en el auditorio del edificio Tupper del Instituto Smithsonian en Ancón.





